noviembre 21, 2008

LOS AROMAS DE MONTREAL



Cada ciudad tiene su aroma peculiar, en el caso de Montreal me resulta difícil definirlo, pues los olores que la caracterizan no están asociados a sus rincones o algún sitio entrañable, sino más bien a su gente.
En verano si te subes a una guagua en plena tarde, sentirás como en Cuba, sus buenas pestes a grajo, en la mayoría de los casos de gente que se dicen ecológicas y naturistas y prefieren no usar desodorante .Los canadienses no son muy dados a usar perfumes tampoco, recuerdo que cuando iba a pasar mi entrevista para emigrar a este país, un amigo me recomendó que tratara de no llevar puesto ninguno de esos perfumes estridentes que vendían en Cuba, porque la Cónsul por salir rápido de mí, podía plancharme ipso facto
Para mí la mayor tortura del invierno no es el frío, ni la nieve, sino la horrenda peste que gran parte de los montrealeses cargan el día entero. Desde septiembre ya hay quienes portan sus abrigos de invierno, que a juzgar por los cuellos y puños, no lavan desde la Expo Universal de 1967.Cuando el tipo (o tipa, pues algunas mujeres padecen del mismo mal) se te arrima, al menos a mí, el vómito se me sube y tengo que aguantar la respiración. Ni hablar si la persona es fumadora y lo hace encerrada en su casa, porque el olor que absorbe lo que trae puesto, es más que nauseabundo.
Pero lo más desagradable resulta cuando unido a todo lo anterior, los ¨mantó¨ han adquirido fuertes olores a sazones de comida .No puedo describirlo, ninguna peste cubana es comparable.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenísimo, de ese mal padecen aquí también, es de apaga y vamos...
Saludos
KuKa

loca del blog dijo...

Ca fait 8 ans que je suis Canadien et quebecois aussi,alors j ai le droit de critiquer.