diciembre 22, 2009

LA "PALABRA" EN EL AIRE




Hace poco recibí la visita de Ian Gibson, el apasionado y apasionante biógrafo de Federico García Lorca.
Su último libro sobre el poeta - que tuvo la gentileza de enviarme desde España con Miguel Barnet- ha sido, según me dicen, el mayor éxito registrado por muchos años en los círculos literarios de Madrid.
Ian Gibson es joven y no pudo conocer a su biografiado; ya puedes suponer la sed con que se acerca acualquier fuente - aunque sea un hilo de agua- donde crea que puede beber algunas gotas sobre un tema en que de todos modos ya es maestro.
- ¿Cómo era Lorca?- Fue lo primero que me preguntó.Le dije más o menos lo que de su persona digo aquí.Pero él insistía, no se daba por satisfecho y seguíamos dando vueltas en torno a las palabras, porque cuando se habla de alguien como él, cada una tiene su peso y su valor.De pronto saltó la pregunta clave.
- Y usted que tuvo la suerte de verlo día a día, ¿no pudo observar nada especial en su persona?Yo sonreía y pude constatar sin faltar a la verdad:
- No observé nada.Absolutamente nada.


Dulce María Loynaz
Publicado por el diario español ABC, Madrid 1992