Amalia tuvo una vida propia, más allá de su relación con Ignacio Agramonte Loynaz, héroe epónimo de Camagüey. Ella creció en medio de una ética muy rigurosa en aquella quinta idílica, similar a una villa romana, hoy conocida como Quinta Simoni, una joya aquí de la arquitectura neoclásica. Después de la muerte de su amado El Mayor, salió de Cuba y desde otro país mantuvo económicamente a su familia
¿Esta niña que se dice periodista no se habrá robado este texto de un concurso de composición de tercer grado?

1 comentario:
Amalia traidora...!!!! Amalia trae dolar!!!!!
Publicar un comentario en la entrada