Se me ocurre que esos delegados, cuyas discusiones, por cierto, modificarán en nada el futuro ya trazado por la jerarquía actual, llegaron mal encaminados al Congreso. Así, repiten constantemente la voz «lineamiento», pues se les dijo que a discutir Lineamientos iban, cuando es evidente que que lo que les mandan a aprobar es un bien diseñado «linimento». Es decir, un ungüento ligeramente licuado para su mejor administración. Deberían aclararles ese asunto y ahí va y se hubieran ahorrado horas de penosa dicción buscándole el sexo a los ángeles.
Este viejo anuncio del más que célebre Linimento de Sloan en cada carpeta habría sido de enorme utilidad, por ejemplo.
Léaselo: un linimento necesario en cada casa para enfrentar accidentes inesperados y remedio contra (casi) todos los males. Por si eso fuera poco, evita sufrimientos y malas consecuencias.
Y, encima, como aclaran al pie: no requiere fricciones porque penetra por sí solo.
Linimento, pues, y menos alarde de «lineamientos» trazados con cartabones y compases de Congreso «comunista».
En el blog de Jorge Ferrer

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