Le envié esta foto a un amigo habanero (o casi) y este fue su mensaje de respuesta:
De lo que fué a lo que es hay mil años de diferencia.
Estando yo becado me escapaba casi todos los días y muchas veces me pasaba la mañana recorriendo estas calles, (con bastantes comercios todavía). Había una bombonera muy buena, una tienda que se llamaba El Palacio de Cristal (hoy es un parqueo) , en donde vendían copas, juegos de vasos, loza fina etc.
Cuando me cansaba, cogía una guagua hasta la playa de Marianao y de ahí caminando hasta la beca. Hoy en dia no podría hacer eso, entre otras cosas porque el tiempo se me iría en esperar la guagua. Siempre tendría la ventaja de que sería entonces un muchacho mas disciplinado.
La verdad que hoy me pongo a pensar en todo lo que hice en aquellos días y yo mismo casi que no puedo explicármelo, estaba becado en Siboney, pero casi no iba a clases (nunca nadie me llamó la atención). Dormía las mañanas y luego salía a vagabundear, a disfrutar de esa juventud que la beca me negaba. No me arrepiento de nada, pero te imaginarás que ese año lo suspendí y para completar, en esas vacaciones me enamoré. Fué algo muy bonito y sobre todo corto, pero determinó lo que sería el resto de mi vida. Bueno no lo determinó totalmente, pero influyó cantidad.

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