mayo 22, 2012

Una unidad militar donde encontrar mancebos


Juan Juan Almeida
Los viejos dogmas comunistas dictaron que ciertas conductas fueran vistas socialmente como acciones inmorales. Existen varios testimonios de personas internadas en campos de concentración donde intentaron reeducar lo que llamaron Direcciones Sexuales Dispersas. Amar a alguien del mismo sexo, era un acto criminal que acarreaba consecuencias, y establecía penitencias. 

No pienso escribir sobre un “ayer” indigno que se inquieta cuando lo hurgan. No son pocos los dirigentes que, por saber el poder de las armas, en especial cuando apuntan, decidieron esconderse de sí mismo y apretujarse en un closet donde las diferencias sociales no tenían distinción. El pudor mojigato de armario parapetó  de igual forma a Cesares, Alejandros, conductores de la ruta nueve, y  heroínas del Moncada...sehuir leyendo en Martí Noticias