"En Santiago de Cuba el ron deja de ser una mercancía. Aunque lo es, es aquí donde el ron se transforma en una expresión de cultura y tradición, en su fase productora y posterior a esta. Y este ron, esta cultura que nace en Santiago, se ha ido trasladando a otras fábricas del país. No ahora en la Revolución sino desde los años 40 y 50 del pasado siglo." José Pablo Navarro, primer maestro ronero de la Corporación Cuba Ron.
Con sus dólares, los Bacardí se llevaron la marca. Pero en Santiago se quedaron el cerebro: los maestros roneros, y el misterio rodeado de anécdotas: el influjo del Sol en la ciudad, que a través de tejas traslúcidas en el techo, llega hasta el corazón de las naves de añejamiento; el agua, la madera de los toneles, la cercanía del mar, el estremecimiento de las estibas, al paso de los trenes, y el "buqué" dado por los catadores.

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