junio 04, 2012

Rezándole a la virgen


Todos los días iba una señora a rezar a la iglesia, se arrodillaba horas y horas y rezaba y rezaba.
El cura intrigado por tanto rezo, se escondió un dia detrás de la imagen de la virgen para oír que era lo que esta señora pedía con tanto interés  y la oyó decir:
 
- Virgencita dame un maridito, virgencita dame un maridito.....................
 
Una y otra vez
 
El pobre cura queriendo consolarla, fingió la voz de la virgen y le contestó:
 
- Hija mía ten fe, piensa solo en dios y no en un hombre
 
A lo que la sorprendida mujer contestó:
 
- Si cabrona, como tu tienes la chocha de palo y no te pica...

2 comentarios:

Antinoo de Bitinia dijo...

Jajaja. Hola, Loca del blog. Estoy de vuelta. Saludos...

loca del blog dijo...

¿Dónde estabas querido? Gracias por volver...yo también estuve por irme