Todos los días iba una señora a rezar a la iglesia, se arrodillaba horas y horas y rezaba y rezaba.
El cura intrigado por tanto rezo, se escondió un dia detrás de la imagen de la virgen para oír que era lo que esta señora pedía con tanto interés y la oyó decir:
- Virgencita dame un maridito, virgencita dame un maridito.....................
Una y otra vez
El pobre cura queriendo consolarla, fingió la voz de la virgen y le contestó:
- Hija mía ten fe, piensa solo en dios y no en un hombre
A lo que la sorprendida mujer contestó:
- Si cabrona, como tu tienes la chocha de palo y no te pica...

2 comentarios:
Jajaja. Hola, Loca del blog. Estoy de vuelta. Saludos...
¿Dónde estabas querido? Gracias por volver...yo también estuve por irme
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