En una de las escenas más incómodas de J’ai tué ma mère —película que Xavier Dolan escribió, produjo, dirigió y protagonizó a los diecinueve años—, la madre del personaje principal se entera, por accidente, de que Hubert, su único hijo adolescente, es gay. La mujer, que siempre se ha declarado liberal, tolerante y una buena mamá, no puede ocultar el desagrado: se queda en silencio varios minutos y hace una mueca de profunda decepción. Después de un rato comenta con resignación: “Se obsesionó con Leonardo DiCaprio cuando vimos Titanic. Le escribió una linda carta en inglés”. La escena, cargada de humor negro, es un agudo comentario de Dolan sobre lo que significa salir del clóset. La única forma de asumir completamente la homosexualidad, parece decirnos el joven director —y de ahí el título de la película—, es matar un poco la estrecha relación con la madre...seguir leyendo en ARCADIA

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