En 1937 se produjo lo siguiente: en el Ministerio de Transportes, dirigido a la sazón por Kaganovich, varios colaboradores íntimos del ministro redactaron una lista de los "enemigos del pueblo". La lista se confió después a una mecanógrafa que añadió por su cuenta el nombre de su vecina de apartamento comunitario con la esperanza de quedarse sola con todo aquel espacio. Nadie verificó nada, el ministro firmó, todas las personas que figuraban en la lista desaparecieron. Eso es todo...
Algún otro añadirá igual el nombre de un amigo que algún día lo ofendió.
La inmoralidad del grupo dirigente coincidía con la inmoralidad de una parte de la población. Por eso, varios años después de iniciarse la perestrioka, no paro de mencionar esos problemas. Mientras no hayamos extirpado de nuestra alma esa malevolencia, no llegaremos a hacer nada bueno con nuestra sociedad ni con nosotros mismos. Hemos vivido una tragedia de la cual ha sido víctima todo el pueblo. Una verdadera tragedia, pero el pueblo también tiene su parte de responsabilidad.
Alexandr Yakolev (Teórico de la perestroika y colaborador de Gorbachov)
Lo que queremos hacer con la Unión Soviética. Entrevista con Lilly Marcou
Alianza Editorial, 1991
p.58
ISBN: 9788420696270
Creo que en Cuba hubo y hay muchas mecanógrafas...
Creo que en Cuba hubo y hay muchas mecanógrafas...
2 comentarios:
El caso Marquitos quizás tiene ciertas semejanzas...
Terrible. Yo creo que el paredón es específicamente castrista. Sin olvidarnos del disparo en la nuca (que también era habitual en la URSS), lo típicamente estalinista era el gulag, adonde enviaron a montones de inocentes de toda inocencia, entre los que no faltaban militantes del PCUS. Una vez leí en ‘Novedades de Moscú’ --en tiempos de la glasnost-- que cuando hacía falta un electricista o un carpintero en el campo de concentración X, simplemente le echaban el guante al primero que encontraban en el catastro. De espanto. Saludos,
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