julio 06, 2012

Los ojos del burgués



CAPÍTULO XIV

NOTAS DE DIARIO

Se celebra en Moscú el Congreso Mundial de los Partidos Comunistas. El ejército diplomático y el de los corresponsales extranjeros giran sobre los acontecimientos que, contrariamente a tiempos anteriores, se publican en la prensa como los de las conferiencias científicas.
Como una moneda desconfiada, corre la anécdota:
Se descubre que en la conferencia hay un espía americano. Los organismos policivos despliegan sus esfuerzos. El jefe de la policía secreta asume personalmente la investigación. Pide que se le deje entrar al recinto de las reuniones. Después de pasearse diez minutos, mientras inunda el salón un océano de discursos en todos los idiomas, se dirige al jefe del destacamento de guardia, y le ordena arrestar al tercer hombre de la segunda fila a la izquierda. Cuando el prisionero es registrado, le encuentran documentos comprometedores. Es el espía, la investigación ha sido un éxito. El investigador es llamado por la alta jerarquía, para anunciarle que será condecorado, y uno de ellos le dice que, ante todo, quieren saber cómo pudo descubrir al espía tan rápidamente.
- Muy fácil, camarada: Aplicando los principios de Lenin
- ¿Cómo así?
- Sí, Camarada. ¿Recuerda usted que Lenin dijo: "El enemigo no duerme"?

Los Ojos del burgués
Pedro Gómez Valderrama
La Oveja Negra, 1979
p. 149