octubre 29, 2012

Punt de Vista: El castrismo mata en vida

en el blog de Joan Antoni Guerrero:

El cubano Fernando comparte con nuestros lectores la historia de sus años de sufrimiento ocasionados por un régimen obcecado con el control enfermizo de los ciudadanos, a los que se ha acostumbrado a tratar como a súbditos. Becado en Hungría en los años 1980, su carrera estudiantil terminaría bruscamente en 1986 cuando, con 23 años, un húngaro y una cubana -ambos informantes de la policía secreta- lo chivatearon soplando a las autoridades que había estado averiguando la manera de pasarse a la Europa occidental para no regresar a Cuba y que, además, era homosexual y vivía en Budapest con un hombre. Fue apartado de sus estudios, enviado de regreso -mediante engaños- a la Isla, donde pasó una semana detenido en el cuartel general de la policía secreta cubana, Villa Marista, donde recibió un trato vejatorio, castigado después a un entrenamiento militar de extrema dureza en una unidad cercana a La Habana y permanentemente vigilado para procurar su inserción en organizaciones de masas. Boicoteadas por el Partido Comunista y la Seguridad del Estado sus gestiones para conseguir un trabajo en su ámbito de formación, consiguió, al cabo de cuatro años, salir del país, al cual no ha regresado por una cuestión de principios. Húngaro de adopción reside actualmente en Barcelona...seguir leyendo