Un amigo me escribe desde La Habana:
...El otro día estaba en una cola para recoger una inscripción de nacimiento, y cuando me faltaban 2 personas, llegó un señor con un papel que le había dado otra empleada y la que nos estaba atendiendo fué a atenderlo primero a el. La señora a la que le tocaba protestó, y la otra no lo pudo "colar" y cuando le tocó a la que había protestado le tomó todos los datos correctamente, cuando llegó al apellido, la señora le dijo que se llamaba Betancourt y se lo deletreó. Ella lo copió en un papel y la otra se fué. Cuando ya no estaba, la empleada se volvió para el señor que estaba esperando y le dijo:
¿Viste como se puso esa? Ahora el Betancourt se lo voy a escribir como me de la gana para que tenga que hacer una subsanación de errores.
¿Y sabes que fué lo peor de todo? Que yo tuve que poner buena cara y sonreir, porque de lo contrario, a mi que soy de apellido Cabrera, me lo hubiera escrito con V.
Foto: Mandinga Street
Foto: Mandinga Street

1 comentario:
Impresionante, pero estas cosas pasan en la ya "tierra de nadie!
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